Los delitos informáticos ocurren con mucha más frecuencia de lo que pensamos y afectan a una cantidad cada vez mayor de personas. Para evitar cosas como el robo de identidad y otras estafas, tener el control de nuestra huella digital se ha vuelto más crucial que nunca.
Y no solo vale para prevenir posibles engaños y estafas. A estas alturas todos sabemos que la información personal vale dinero.
Esto propicia que la industria de los corredores de datos se encuentre en auge.
Esta gente no solo recopila referencias, antecedentes, circunstancias personales, etc.
También vende esta información a quien quiera pagar por ella para utilizarla con distintos propósitos.
Y a pesar de que el Reglamento General de Protección de Datos de la UE promete multas millonarias a quienes no traten los datos personales debidamente, la realidad es que algunos «interpretan» las normas a su aire.
Si queremos limitar la cantidad de información sobre nosotros que pulula por internet, hay algunas cosas que podemos hacer.
Corredores de datos
Empresas como Experian, Equifax, Acxiom o Epsilon facilitan (previo pago) acceso a terceros a una gran cantidad de información personal como por ejemplo:
- Direcciones postales.
- Números de teléfono.
- Registros mercantiles y de la propiedad.
- Estado civil.
- Solvencia financiera.
- Titulaciones académicas
- Hábitos, intereses, creencias políticas y religiosas.
Cuanto más personal y sensible sea la información, más valor tiene.
Todo esto lo obtienen de registros públicos.
También de otras fuentes:
- Programas de fidelización.
- Servicios de suscripción.
- Sitios de comercio electrónico.
- Medios de comunicación digitales.
- Redes sociales.
Muchos corredores proporcionan formularios de exclusión en sus sitios web, pero resulta bastante difícil saber cuál de ellos tiene información sobre nosotros, ya que no existe un sitio centralizado.
Por lo tanto, aunque es la manera más directa de eliminar nuestra información de las principales bases de datos supone invertir mucho tiempo para realizar solicitudes de eliminación por separado.
Para saber la información que corre sobre ti en internet y su procedencia.
Introduce tu nombre completo entre comillas (por ejemplo, “Juan Pérez López”) en los principales motores de búsqueda como Google, Yahoo o Bing.
Si te identificas claramente con alguno de los resultados puedes solicitar al administrador del portal mediante correo electrónico que elimine la información que guardan sobre ti.
También es posible hacerlo de manera más oficial mediante este formulario.
Revisar y eliminar publicaciones antiguas en redes sociales
A lo largo de los años todos hemos publicado contenido en diversas redes sociales.
Sin embargo, puede que ya no recordemos que hace cierto tiempo hicimos un comentario desafortunado o subimos una foto cuando íbamos pasados de vueltas tras una noche de fiesta.
Por lo tanto, revisar todo lo que hemos publicado a lo largo de los años y eliminar cualquier cosa embarazosa es un acto de «higiene digital»
En este sentido evitarás que viejas publicaciones en las redes sociales aparezcan en el momento menos oportuno.
- Reddit: Entra en redact.dev → inicia sesión en tu cuenta de Reddit → sobreescribe y elimina comentarios anteriores para que no puedan recuperarse aunque estén en caché.
- Facebook: Perfil → Registro de actividad → Filtrar por año → selecciona y elimina publicaciones en bloque.
- X (Twitter): Entra en tweetdelete.net → inicia sesión en tu cuenta → selecciona el período → elimina automáticamente todos los tweets anteriores a la fecha que indiques.
Por otro lado, eliminar por completo las cuentas de redes sociales obsoletas o desatendidas también es una de las mejores maneras de exorcizar los fantasmas del pasado.
Eliminar nuestra información personal de los resultados de búsqueda de Google
Debido a que Google tiene políticas bastante estrictas con respecto a la eliminación de datos, el proceso no siempre termina culminando con éxito, pero, en cualquier caso, merece la pena intentarlo.
Simplemente, tenemos que ir a la página del proceso para solicitar el borrado de información privada y comenzar la tramitación.
Tras llevar a cabo una revisión, Google debería eliminar todo aquello que se le solicite, siempre y cuando no estimen que los datos tienen «interés público y periodístico»
Si estamos muy decididos a minimizar nuestra huella digital, también podemos intentar eliminar nuestra información personal de otros motores de búsqueda.
Por ejemplo, si eres residente de la Unión Europea, puedes utilizar la Solicitud de bloqueo de búsqueda de Bing.
Lamentablemente, aunque Google u otros motores de búsqueda eliminen nuestros datos personales de sus resultados, eso no implica necesariamente que desaparezcan de Internet, ya que pueden estar en poder de terceros.
Conclusión
limpiar nuestra huella digital puede llevar cierto tiempo e incluso ser un poco estresante.
Posiblemente, evitaremos que parte de nuestra información, pulule por internet, lo que sin duda reducirá el riesgo de convertirnos en objetivo de empresas de marketing, estafadores o ingenieros sociales.
Pero no debemos engañarnos.
No vamos a conseguir borrarlo todo: una vez que nuestros datos han llegado a la red se quedan allí para siempre.
Puede que podamos eliminarlos de un sitio en concreto, pero es posible que hayan acabado en cualquier otro lugar y estén dando vueltas fuera de nuestro control.
Por ejemplo, no hay nada que le impida a alguien hacer una captura de pantalla de cualquier cosa y publicarla donde le dé la gana.
Por otra parte:
- ¿Alguna vez un sitio web te ha sugerido regístrate mediante tu cuenta de Facebook?
- ¿Cuántas aplicaciones de tu móvil han solicitado acceso a tu cuenta de Google?
Por lo tanto, es mucho más eficaz evitar que la información llegue a donde no debe que intentar eliminarla o recuperarla después.
Antes de registrarte en un servicio, subir una foto o compartir un dato personal, la mejor pregunta que puedes hacerte es: ¿Estoy cómodo con que todo esto, termine siendo público?


