Kali es una distribución de Linux bien conocida en el campo de la ciberseguridad. Basada en Debian, está especialmente diseñada para pruebas de penetración, y auditorías de seguridad. Incorpora de forma nativa herramientas como Nmap, Metasploit, Burp Suite y Wireshark.
Si sientes curiosidad y deseas probar Kali en un entorno completamente aislado, instalarlo en una máquina virtual es una excelente opción.
Esto te permitirá experimentar con la distribución con total seguridad, sin que los cambos afecten al sistema operativo principal.
Para hacer el proceso más fácil y seguro usaremos una imagen oficial preconfigurada proporcionada por el equipo de Kali.
Paso 1: Instalar VirtualBox
VirtualBox es un paquete de software gratuito y de código abierto que permite crear y administrar máquinas virtuales en Windows, macOS y Linux.
Puedes descargarlo desde el sitio web oficial de Oracle.
Elige la versión correspondiente a tu sistema operativo, luego instálala como cualquier otro software.
Paso 2: Descargar la imagen preconfigurada de Kali Linux
El equipo de Kali proporciona imágenes preparadas para varios hipervisores, incluyendo VirtualBox. Esto ahorra la molestia de instalarlo manualmente.

Normalmente, está disponible en un archivo .7z, viene formateada, y pesa alrededor de 3 GB.
Este archivo contiene todo lo que necesitas para poner en marcha tu máquina de inmediato.
Paso 3: Extraer el archivo
Una vez que hayas descargado el archivo, debes descomprimirlo.
Como hemos dicho antes, el archivo está en formato 7z, por lo que necesitarás un software adecuado.
Windows, de forma nativa, no es capaz de manejar archivos en formato 7z sin instalar un programa de terceros.
Para ello puedes usar 7-Zip o PeaZip.
Ambos son gratuitos, de código abierto y se pueden configurar en idioma español.
En Linux (en nuestro caso) su administrador de paquetes permitirte hacerlo fácilmente.

El archivo se descomprimirá en una carpeta que deberás guardar. Por ejemplo, en Mis Documentos.

Después tendrás que vincular los archivos extraídos, (en particular el disco virtual) a VirtualBox.
Paso 4: Importar la máquina a VirtualBox
Una vez extraído el archivo, abre VirtualBox.
En la interfaz del programa haz clic en «Máquina» -> «Añadir», y luego selecciona el archivo .vbox contenido en la carpeta (imagen superior).

Este archivo contiene la configuración de la máquina virtual.
VirtualBox creará automáticamente una nueva máquina, lista para su uso. Esta es una operación muy rápida.
Paso 6: Lanzar Kali Linux
La máquina ya está lista.
En VirtualBox haz clic en la flecha verde (Iniciar) para ejecutar la máquina virtual.
La máquina virtual se iniciará y comenzará la configuración inicial.
Las credenciales predeterminadas son:
- Nombre de usuario: kali
- Contraseña: kali
Si tu ordenador anfitrión lo permite, puedes asignar más recursos a Kali Linux.
Por ejemplo, en la configuración del sistema de la máquina virtual, puedes aumentar la RAM o el número de núcleos de CPU asignados.
Esto hará que el entorno funcione sin problemas, especialmente cuando se utilizan herramientas exigentes.

Si al intentar iniciar Kali Linux aparece algún mensaje de error (el más típico es el del controlador USB) seguramente te hará falta el paquete de extensiones de VirtualBox (VirtualBox Extension Pack) que amplía la funcionalidad de esta aplicación.
Una vez descargado, lo más fácil es ejecutar el archivo (.vbox-extpack). Esto abrirá automáticamente VirtualBox, y comenzará la instalación.



