Existen dispositivos tecnológicos que prometen monitorear nuestra salud y estado físico para intentar guiarnos hacia una vida más saludable. Pero la mayoría de ellos plantean serias preocupaciones sobre la privacidad y la protección de los datos.
Una de las principales preocupaciones es que estos dispositivos monitorean una serie de parámetros de la salud personal de sus usuarios, como por ejemplo la frecuencia cardíaca, la tensión arterial o los patrones de sueño.
Y no solo hablamos de datos sobre la salud.
También pueden recopilar cosas como la ubicación (puede sugerir dónde vive alguien, trabaja o hace ejercicio.), los pagos, las llamadas, los mensajes de texto, los contactos, etc.
Estos datos a menudo se almacenan en la nube, y pueden venderse a anunciantes o usase para cualquier otro fin sin el conocimiento o consentimiento de la persona que utiliza el dispositivo.
Los datos almacenados en la nube también pueden estar expuestos a:
- Ciberataques (violaciones de datos, pirateo de cuentas, etc.)
- Configuraciones de seguridad débiles (cifrado débil o inexistente).
- Copias de seguridad o sincronización con dispositivos inseguros.
En caso de violación, no solo se expondrían los datos de salud sino también otra información altamente personal.
La mayoría de los relojes inteligentes carecen de informes básicos de transparencia
Por otro lado, la Electronic Frontier Foundation ha publicado un informe preocupante que revela que la mayoría de los dispositivos de fitness incluidos los relojes inteligentes carecen de informes básicos de transparencia.
Un informe de transparencia es un documento público, generalmente publicado anualmente, que muestra cómo responde una empresa cuando los gobiernos o las autoridades solicitan datos de los usuarios.
Para ello la EFF examinó las políticas disponibles públicamente de diez compañías, incluidas Apple, Fitbit, Garmin, Oura, Whoop, Polar, Suunto, Amazfit, Coros y Hume, propiedad de Google.
En resumen
Algunas empresas, como Google, Apple y Polar, priorizan bastante la privacidad del consumidor.
Comunican abiertamente sus prácticas de tratamiento de datos asegurando que los usuarios estén bien informados.
Esta transparencia se extiende a aspectos críticos como el cifrado de datos, el almacenamiento y el intercambio de información con terceros.
Otras, como Xiaomi, Wyze y Huawei, son bastante más opacas y presentan algunas lagunas en este sentido.
Lo que si deja claro el informe es que solamente Apple Watch ofrece cifrado de extremo a extremo.
Esto garantiza que los datos personales solo sean accesibles para el usuario, y no para la empresa que fabrica el dispositivo y administra el almacenamiento en la nube.
El resto de marcas analizadas cuentan con cifrado en tránsito y en reposo que parece ser que es el estándar de la industria.
Por supuesto es prácticamente imposible evaluar la cantidad ingente de marcas y modelos exóticos de fabricantes poco conocidos que pululan por bazares orientales, y otras tiendas en línea.
Por no hablar de las imitaciones y falsificaciones.
Por lo tanto, a la hora de comprar un dispositivo asegúrate de que cumple con unos requisitos mínimos.
- Claridad de la política de privacidad: ¿es comprensible, concisa y explícita sobre como se recopilan y tratan los datos?
- Reputación del fabricante.
- Presencia de funciones de exportación y eliminación de los datos.
- Compatibilidad con la normativa de protección de datos de la Unión Europea.
Cómo proteger los datos sin perder funciones útiles
Aplica el principio de privilegio mínimo: cada aplicación recibe solo la información y los permisos de acceso imprescindibles para hacer su trabajo.
- ¿Los permisos solicitados coinciden con las funciones que estoy utilizando?
- ¿Es necesario que la ubicación precisa permanezca disponible en todo momento?
- El acceso a los contactos, los archivos multimedia el micrófono y los mensajes ¿son esenciales para que la aplicación funcione?
- ¿Una esfera de reloj de terceros necesita recopilar tanta información?
Mantén el reloj, el teléfono y las aplicaciones actualizados e instala aplicaciones de tiendas de confianza y de desarrolladores contrastables e identificables.
Desactiva o restringe las copias de seguridad en la nube si no es indispensable.
Usa el reloj inteligente solo cuando sea necesario (por ejemplo durante los entrenamientos o para la toma de la tensión arterial de manera puntual).
Evita mantenerlo en la muñeca cuando no ofrezca un beneficio real: menor tiempo de uso = menos datos recopilados.

