Imagina la estructura de cualquier empresa de tamaño medio: sala de formación, departamento de recursos humanos, departamento de TI e incluso una sección dedicada al control de calidad. Así es exactamente como funcionan algunos de los grandes centros dedicados a las estafas y el cibercrimen.
- Los líderes toman decisiones estratégicas, establecen metas y administran la dirección general de la empresa criminal.
- Los gerentes se encargan de supervisar las operaciones para asegurarse que todo se lleve a cabo de manera eficiente y se cumplan los objetivos
Muchas veces estas corporaciones criminales se esconden detrás de negocios legítimos para blanquear las ganancias y mantenerse fuera del radar.
Su ubicación geográfica acostumbra a estar en países del este o del sudeste asiático, pero pueden perpetrar a nivel global.
También operan con un alto grado de especialización.
Por ejemplo:
- Rusia/Ucrania: desarrollo de malware e infraestructura C2 para mantener el control sobre los sistemas comprometidos.
- Tailandia: proveedor de mano de obra esclava para todo tipo de operaciones de estafa.
- Kerala: mulas de dinero para transferencias instantáneas entre cuentas bancarias a través de dispositivos móviles.
- Mafias Chinas: estafas relacionadas con esquemas de criptomonedas, sextorsión y blanqueo de dinero.
Estas redes generan miles de millones al año mientras que maniobran constantemente para mantenerse por delante de las operaciones de inteligencia llevadas a cabo por Europol con el apoyo de socios del sector privado.
Pero no siempre lo consiguen.
Mediante una operación coordinada el 19 y el 20 de mayo de 2026 las autoridades de siete países desmantelaron First VPN, una red privada virtual vinculada al cibercrimen global.
Por si alguien está interesado El Centro Europeo de Ciberdelincuencia (EC3) de Europol publica cada año la Evaluación de la Amenaza del Crimen Organizado en Internet (IOCTA).
En este informe se puede ver las diferentes tendencias criminales como por ejemplo: facilitadores de delitos informáticos, esquemas de fraude en línea, ataques y explotación sexual infantil.
El billete es muy goloso
Los facinerosos siempre están buscando nuevos talentos.
Pagan bien y en negro.
Muchos profesionales experimentados como por ejemplo expertos en ciberseguridad, ingenieros de inteligencia artificial y desarrolladores web hartos de sueldos de mierda acaban buscando un «segundo trabajo».
Personas con profesiones ajenas a la seguridad informática como relaciones públicas, creadores de contenido e incluso psicólogos también pueden acabar aportando sus habilidades en campañas de phishing a cambio de dinero.
Conclusión
Por razones obvias nadie conoce exactamente el número de empresas que conforman el sector del ciberdelito.
Lo que si se sabe es que algunas de ellas están bien establecidas, se encuentran en constante expansión y además cuentan cada vez con personal más cualificado.
Según algunos estudios se estima que en 2026 el cibercrimen le costará al mundo 11.88 billones de dólares, creciendo aproximadamente un 13% cada año hasta 2030.
Si estos pronósticos se cumplen más de una de estas empresas criminales merecería aparecer en la lista de Fortune 500.
Parece ser que ordeñar sistemáticamente el bolsillo de las personas y de la comunidad empresarial mundial resulta muy rentable.


