Sin duda, una VPN gratuita puede parecer una opción muy atractiva: protección instantánea y privacidad sin tener que echar mano a la cartera. Pero detrás de algunas de estas aplicaciones, incluso clasificadas con cinco estrellas, siempre hay un coste oculto: tus datos personales.
Las cosas no siempre son lo que parecen
Atraer a los incautos mediante software gratuito es uno de los trucos más antiguos publicados en el manual de instrucciones de los estafadores y los vampiros de datos.
Si buscando torrents vas a parar al sitio equivocado, encontrarás un montón de enlaces que intentarán engañarte para que descargues archivos maliciosos.
Algunos sitios de descargas bastante conocidos incluyen archivos con adware o rastreadores.
Lo mismo hacen muchos fabricantes de software para Windows que proporcionan versiones gratuitas de sus aplicaciones de pago.
No se salvan ni las tiendas de Apple y Google
En estos sitios pululan alegremente aplicaciones VPN gratuitas disfuncionales y maliciosas que se deslizan sigilosamente a través de las defensas establecidas por App Store y Google Play.
Una investigación de 2026 reveló que el 85% de las VPN gratuitas en Google Play Store contienen rastreadores ocultos.
Informes anteriores de Zimperium y VPNMentor documentaron amenazas de seguridad similares.
En ambos casos, estas infames VPN acumulaban millones de descargas con clasificaciones de tres a cinco estrellas.
Parece mentira, pero lamentablemente es verdad.
Desde corredores de datos hasta botnets
Muchas de estas aplicaciones están diseñadas para no funcionar sin acceso completo al dispositivo.
El motivo es que financian sus servicios recopilando y monetizando los datos de los usuarios.
Esto puede incluir la geolocalización, las actividades de navegación, los detalles del dispositivo e incluso los contactos y los archivos almacenados en el teléfono.
En lugar de cobrar una suscripción, estos proveedores venden esta información a anunciantes, compañías de análisis o corredores de datos.
Pero las consecuencias van mucho más allá de los anuncios dirigidos y los correos de spam.
En el peor de los casos, el sufrido usuario puede tener que enfrentarse al robo de identidad, al secuestro de cuentas o a que sus datos más personales acaben pululando por foros underground.
Otra manera de cubrir costes (y encima ganar dinero) es vender el ancho de banda de los dispositivos a operadores de botnets.
En mayo de 2024, el FBI, junto a otras agencias internacionales, desmanteló la botnet 911 S5, posiblemente la más grande jamás vista, con 19 millones de direcciones IP en 190 países, formada por dispositivos conectados a internet.
¿Hay algún servicio gratuito que valga la pena?
Si no quieres o no puedes pagar, es mejor usar la versión gratuita de un proveedor de buena reputación que ofrezca un límite de 10 GB de datos al mes que apostar por uno desconocido que te prometa ancho de banda ilimitado.
Si no quieres restricciones de uso, el plan gratuito de Proton no tiene límite de datos, ni tampoco envía anuncios.
Su política de no registros ha sido auditada de forma independiente y sus aplicaciones son de código abierto.
En cualquier caso, como norma general, evita las VPN gratuitas, especialmente las que tienen sede en China, aunque tengan cien estrellas. La gran mayoría son lobos con piel de cordero.
Apple y Google defienden fuertes valores sobre la privacidad de los datos, pero permiten que este impío software prospere en sus tiendas de aplicaciones.
Por lo menos hasta que se descubre la vaina y son eliminadas.


