Kaspersky Virus Removal Tool es una herramienta espartana que hace lo que su título sugiere: busca, detecta e intenta eliminar las infecciones de malware del sistema operativo. A diferencia de sus hermanos mayores, no ofrece protección en tiempo real.
Hace años que conocemos esta herramienta y la verdad es que no ha cambiado mucho.
Su interfaz gráfica de usuario es pura arqueología informática: vieja, anticuada y hace que la herramienta parezca obsoleta y poco confiable.
Sin embargo, es importante entender cómo funciona:
Básicamente, la aplicación utiliza una base de datos de firmas de malware. También se conecta a Kaspersky Security Network para detectar malware e intentar eliminarlo. Eso es todo.
La interfaz gráfica carece casi de opciones de configuración: solo es un medio de transmisión para alcanzar un fin.
Los usuarios de KSN reciben y envían información a Kaspersky. Lee atentamente los términos y condiciones antes de aceptarlos.
Obviamente, no es una solución antivirus tradicional y tampoco tiene nada que ver con la prevención.
Una de sus mejores características es que no requiere instalación
Una vez que hayas descargado la aplicación (kvrt.run), debes otorgarle permisos de ejecución.
- Haz clic con el botón derecho en el archivo para mostrar el menú contextual.
- Selecciona «Propiedades».
- Ves a la pestaña «Permisos»
- Marca la opción «Permitir ejecutar el archivo como un programa».

Para que el antivirus pueda reconocer las últimas amenazas, necesitarás descargar una versión fresca del programa desde su sitio web cada vez que vayas a utilizarlo.
Se actualiza con las últimas definiciones de malware varias veces al día.

A día de hoy, los antivirus para Linux que ofrecen protección en tiempo real, están destinados a empresas que necesitan seguridad avanzada y una gestión centralizada de múltiples dispositivos.
Y no son precisamente baratos: una licencia puede costar entre 200 y 300 euros al año por cada dispositivo.
Por lo tanto, no tiene demasiado sentido instalarlos en ordenadores domésticos. De hecho, es desproporcionado e innecesario.
Kaspersky Virus Removal Tool es una alternativa práctica y sencilla para complementar o reemplazar al conocido y veterano ClamAV.
Pero si bien analizar de vez en cuando el ordenador mediante KVRT puede mejorar la seguridad en los sistemas Linux, también es necesario tomar otras medidas:
- Habilitar el firewall.
- Llevar a cabo las actualizaciones de forma regular.
- Utilizar contraseñas seguras.
- Si la distribución lo permite habilitar el Arranque Seguro (Secure Boot).
- Asegurarnos de que nuestra distribución cuente con AppArmor o SELinux.
Por otro lado, en el mundo de Linux se pueden encontrar casi tantas distribuciones como setas en la montaña.
Pero hay una línea que separa lo exótico de lo peligroso. El mantra repetido hasta la saciedad de que «Si usas Linux, esto no te sucedería a ti» es falso.
A la hora de instalar una distro de Linux busca una que esté debidamente contrastada y respaldada por una sólida comunidad.



